Para entendernos, hablamos de la "secuela" de Super Mario World, aunque de secuela tengo solo el título original de Super Nintendo. Un juego con un apartado artístico nunca visto en la historia del videojuego y que muchos desarrolladores actuales consideran su título favorito de la mascota y mejor amigo del fontanero rojo. El trabajo fue encargado a Hisashi Nogami; padre de sagas como Splatoon y Dobutsu no mori; conocido por occidente como Animal Crossing, que tras una conversación con Shigefumi Hino, su jefazo en aquella época, optaron por ese acabado de pixel dibujado... y era de cagarse encima si me permitís la expresión. Los dos lo sabían de sobra
Con una inolvidable banda sonora del genio Koji Kondo y una jugabilidad tan adictiva y cómoda; Yoshi's Island era perfecto. Pasaba todos los días -cuando tenía el juego en casa- leyendo su manual porque era muy bonito y me quedaba embobado con el juego, hasta tal punto de hablar de él a todo el puñetero mundo. Al lado de mi casa había un bar; uno al que frecuentaba mi familia y cada vez que iba hablaba con el dueño de ese bar de Yoshi's Island; de Poochy -el perrete que te ayudaba en la fase en la que me quedé años sin poder pasarme, Mundo 2, Fase 1-, de Kamek y lo malvado que era transformando a las criaturas de la isla en monstruos sin almas... del diseño.... de todo. Pasé años haciendo, exactamente, lo mismo e incluso el puñetero dueño siempre sabía que estaba jugando a Yoshi's Island ese fin de semana y al otro también.
Con el tiempo, la franquicia Yoshi se ha convertido en una de mis favoritas; con múltiples títulos de una calidad sobresaliente y otras cosillas interesantes, pero como Yoshi's Island no existirá algo igual ni espero que se repita, el legado que ha dejado en la compañía nipona es infinito.
Unpopular Opinion: Yoshi's Story me parece una absoluta Obra Maestra.